La palabra anime (アニメ?) fue tomada en Japón para nombrar a un
estilo de animación, surgido en ese país. Es el término que identifica a la
animación de procedencia japonesa. Su origen es discutido, se cree que
el término anime proviene de la abreviación de la transcripción japonesa de la
palabra inglesa "animation" (アニメーション animēshon). De ahí que se abrevie a
"anime". Por otra parte se cree que es una palabra de origen francés.
El anime es un medio de gran expansión en Japón, siendo al mismo tiempo un
producto de entretenimiento comercial y cultural, lo que ha ocasionado un
fenómeno cultural en masas populares y una forma de arte tecnológico. Es
potencialmente dirigido a todos los públicos, desde niños, adolescentes, adultos,
hasta especializaciones de clasificación esencialmente tomada de la existente
para el "manga" (historieta japonesa), con clases
base diseñadas para especificaciones socio-demográficos tales
como empleados, amas de casa, estudiantes, etc. Por lo tanto, pueden hacer
frente a los sujetos, temas y géneros tan diversos como el amor, aventura, ciencia ficción, cuentos
infantiles, literatura, deportes, fantasía, erotismo y
muchos otros.
El anime tradicionalmente es
dibujado a mano, pero actualmente se ha vuelto común la animación en
computadora. Sus guiones incluyen gran parte de los géneros de ficcion y son transmitidos a través de medios
cinematográficos (transmisión por television, distribución en formatos de vídeo doméstico y películas con
audio). La relación del anime japonés con el manga es estrecha, pues
históricamente una gran cantidad de series y trabajos de anime se basan en
historias de manga populares. Además, también guarda estrecha relación con las
novelas visuales.
Entre los rasgos características de
los personajes de anime encontramos el tamaño de los ojos, sus finas narices y
bocas, su muy particular cabello y sus cuerpos así como la expresividad de los
personajes y el hecho de tener un actitud definida que los hace casi reales a
otro contexto
Características
del anime
Trama
Dentro de las características
notables en el género, se destaca el desarrollo de tramas complejas a lo largo
de un cierto número de episodios. Gran parte del anime está estructurado en
series de televisión con números de episodios definidos en los cuales se trata
una trama específica que puede implicar el trabajo de conceptos complejos.
En la década de 1970,
el anime empieza a tomar un rumbo diferente dentro del mundo de la animación.
Mientras que las producciones occidentales se caracterizaban por estar
dirigidas hacia un público infantil, el anime trataba temas más complejos
como el existencialismo y a veces utilizaba un
lenguaje más maduro, algunas escenas de violencia y
sexuales. Varias veces los objetivos demográficos a menudo afectan a los
contextos ideológicos de la obra: por ejemplo en el shōnen,
en las series de acción, se toman momentos que pasan en la adolescencia como
la amistad,
el compañerismo, las peleas, las aventuras, el sacrificio por el amor. En
el seinen que
también es para un público adulto se toman temas más maduros como políticos,
sexuales, o científicos (que, a excepción del kodomo,
también pueden ser parte de otros géneros demográficos, solo que se ven con más
profundidad en éste). También se tiene que tomar en cuenta, que cuando una
serie de manga tiene mucho éxito, es común
adaptarlo al anime, por lo que toma elementos de éste.

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